La estadística del INEI, así como la del Ministerio de Trabajo nos indican que el empleo sí crece en el departamento de Moquegua. Según la Nota de Prensa N° 06 del Observatorio Socio Económico Laboral (OSEL) de la Gerencia Regional de Trabajo y Promoción del Empleo de Moquegua (GRTPE) señala que este creció en 15% en la ciudad de Moquegua entre abril del 2018 al del 2019.

El crecimiento que más aportaron al incremento fueron las actividades económicas extractivas y de servicios. La cifra es extraordinaria debido a que en abril del 2018 esta fue negativa en 13.9%.

No dejamos de señalar el efecto del inicio de la parte constructiva de Anglo American Quellaveco (AAQ) y paralelamente el aumento de los servicios ocasionados por la demanda de ellos. La observación a este dato es que este no será permanente pues en algún momento la construcción e instalación de la mina ingresará a la etapa de producción propiamente dicha.

Para el caso los empleos directos pesaran menos que los indirectos. Los empleados por la empresa minera permanentes no serán tan cuantiosos y la ocasión de empleo se dirigirá a las proveedurías para el sector extractivo, las micro empresas para el mercado doméstico.

El estudio del empleo en Moquegua es de diversas características, tiene indicadores positivos y otros muy negativos.

Primero, empleados en el escenario nacional no son muchos, La Población Económicamente Activa (PEA) es de 106,900 personas (Cuadro N° 01), de ellos ocupados son 102,280 y los desempleados son 4,620. De los ocupados 64,058 están adecuadamente empleados y 38,222 son subempleados.

Este último es un empleo precario e improvisado. Entonces serian 42 mil aproximadamente con dificultades de trabajo. En el Documento del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) “Región Moquegua: Panorama Laboral” (marzo 2019) se indica que desde el 2012 al 2017 la tasa de desempleo regional solo fue de 0.8%, aumentaron solo 814 empleos.

Se agrega que en ese mismo año la tasa de desempleo regional era de 4.3%. De la PEA ocupada el 70% son trabajadores independientes y asalariados. Se ratifica que el 42.3% de la PEA ocupada son independientes. Por ello el subempleo era de 35.8%.

De otro lado el 60% si laboraba en un empleo adecuado y 40% no estaba en un empleo adecuado. Lo positivo es que del total de los trabajadores el 80% tenía protección social. En lo negativo tenemos que el 60% de los trabajadores no coincidía su especialización en el que trabajaba. Agreguemos que la tasa de desempleo es tres veces más que la que tienen los adultos. De otro lado la tasa de empleo informal fue de 68%.

Como decíamos antes, el tema del empleo es complejo y variado, en Moquegua tiene indicadores positivos y al mismo tiempo negativos. Esto último les ocurre a las mujeres, según nota de prensa de OSEL ellas son 42 mil y el 95% tenían un puesto de trabajo y 4.4% estaban desempleadas.

Mientras que la participación laboral de los hombres alcanza el 81% las mujeres solo llegan el 63%. Así mismo, el 74% estaban en el empleo informal, 39% son trabajadores independientes, el 77% de ellas contaban con seguro de salud y solo el 41% tenían seguro de pensiones.

El tema del empleo debe ser encarado con políticas públicas. Comenzar por asegurar la calidad de la formación profesional universitaria y no universitaria. Los Institutos tecnológicos necesitan mejorar su infraestructura, calificar sus carreras y adecuarlas a la demanda del mercado interno. El Instituto Superior Tecnológico de Ilo “Luis E. Valcárcel” es un caso que requiere de un apoyo presupuestario.

El empleo será sostenido si solo logramos diversificar la producción regional. La minería es importante, pero también es importante la micro empresa que sigue siendo la cenicienta del cuento.

La idea de generar su propio empleo es también básica y eso pasa por saber dónde están las oportunidades. Es tiempo de desmoronar los estereotipos de que la solución del empleo está en ingresar a la gran empresa o al sector público.

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