Los proyectos mineros tienen impacto significativo en las localidades aledañas. Sin embargo, una mala comunicación con las comunidades desencadena inevitablemente en un conflicto. Para que una empresa evite huelgas, invasiones de propiedad privada, entre otro tipo de acciones de protesta, es necesario que tramite la licencia social.

PERO, ¿QUÉ SIGNIFICA EXACTAMENTE ESTE CONCEPTO?

“En principio, el término licencia social no existe como tal. Sin embargo, podríamos definirlo como el conjunto de percepciones que tiene la comunidad u otros grupos de interés respecto de la seguridad, sostenibilidad e impacto a largo plazo que tienen las operaciones de las empresas que desarrollan actividades extractivas”, afirmó la socia de Auditoría de EY Perú, Katherine Villanueva.

La ejecutiva sostuvo que los proyectos que no la obtienen o que fracasan en mantenerla en el largo plazo, generalmente se encuentran con una comunidad hostil que puede llegar a paralizarlos por períodos prolongados e inclusive cancelarlos.

REGULACIÓN

Pero, ¿cuál es la regulación que gira en torno a ella? ¿Es realmente una obligación para las empresas extractivas? Para EY Perú, la regulación de la licencia social se incluye principalmente por el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Ley N° 29785.

En el artículo 2 de la referida norma se menciona que “es el derecho de los pueblos indígenas u originarios a ser consultados de forma previa sobre las medidas legislativas o administrativas que afecten directamente sus derechos colectivos, sobre su existencia física, identidad cultural, calidad de vida o desarrollo.

También corresponde efectuar la consulta respecto a los planes, programas y proyectos de desarrollo nacional y regional que afecten directamente estos derechos”.

REQUISITOS

Si bien hay un fundamento legal y una lista de procedimientos para la obtención de la licencia social, la implementación de un proyecto extractivo no se puede limitar solo a ello. Las compañías más exitosas en la gestión de la licencia social son aquellas que han conseguido mantener un diálogo constante con las comunidades para comprender sus percepciones e intereses.

No obstante, uno de los ejes principales se relaciona con el Estudio de Impacto Ambiental (EIA), que requiere una correcta comunicación a las comunidades. Dicho punto suele ser crítico por la complejidad técnica que involucra la realización del estudio; en muchos casos, es muy complicado transmitir sus resultados a las poblaciones locales.

¿EN QUÉ BENEFICIA A LA EMPRESA?

De acuerdo con EY Perú, la licencia social permite la cooperación de la comunidad a lo largo de todas las etapas del proyecto.

“Esto incluye que le brinde a la empresa una menor resistencia a futuras ampliaciones del proyecto que expandan la zona de influencia”, refirió Villanueva.

Asimismo, evita los sobrecostos derivados de conflictos sociales. En términos generales, la licencia social le permite a la empresa un mejor cumplimiento de sus metas y proyecciones en el largo plazo. (Con información de El Peruano)

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